Andrea Donofrio
ANDREA DONOFRIO es politólogo, experto en Relaciones Internacionales e investigador del Instituto Ortega y Gasset
Los subterráneos
Italia: nueva crisis, mismos problemas
Tras veinte meses de gobierno, turbulentos y caóticos, Romano Prodi ha dimitido de Primer Ministro, abriendo el camino a la "crisis perfecta": nadie controla nada y nadie sabe donde está la salida. Rechazando la moción de confianza solicitada por Prodi tras la salida de la coalición de gobierno del pequeño partido democristiano Udeur, el Senado ha certificado el final de un gobierno agonizante, la "crónica de una caída anunciada": el único líder capaz de derrotar dos veces a Berlusconi, ha sido otra vez victima del "fuego-amigo", de un Senado que representa su Vietnam. En una difícil etapa nacional, entre escándalos de basura y la profunda brecha entre la sociedad y la "casta política", su invitación a apoyarle ("Italia no puede permitirse el lujo de caer en el vacío gubernamental") ha sido ignorada. Pero los gérmenes de la crisis se remontan al nacimiento del mismo gobierno, fruto de un sistema electoral que, paradójicamente, sus mismos autores quieren modificar. La actual ley electoral, que combina malamente proporcional y mayoritario, ha generado un Senado ingobernable y chantajeable y la proliferación de partidos pequeños, sobrevalorando su importancia. El Presidente de la Republica, Napolitano, árbitro de la crisis, ha empezado las consultas con los líderes de los partidos para decidir si convocar elecciones anticipadas (6 ó 13 de Abril) o nombrar un Gobierno provisional. El objetivo del Ejecutivo interino sería reformar la ley electoral para evitar la formación de una coalición variopinta, la reaparición de la jungla partidista y crear un ejecutivo capaz de evitar el secuestro de la actividad gubernamental. Si se celebrasen las elecciones, Berlusconi resultaría el favorito y con su estilo "insolente y burlón" vuelve a amenazar un país "triste". Como indican varias columnas italianas "Pobre Italia: merecía más".



